más que temer a la muerte, hay que temer a la vida no vivida.

martes, 10 de noviembre de 2015

Raíces errantes

Dicen que un árbol extendió al cielo sus ramas
agitándolas al viento en plegaria.

Y dicen que susurró a las estrellas errantes
para dejar atrás las raíces que le frenaban.

Dicen que quería ser un arbusto rodante
y recorrer mundo con el viento cambiante.

Dicen que las Perseidas escucharon su ruego
Pero convirtieron su petición en sueño.

Dicen que, cada vez que el árbol dormía,
el viento lo arrastraba como el quería.

Dicen que, mientras el árbol tenga raíces,
sólo en sueños, viento y árbol jugarán felices.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Soledad


En la soledad, cuando mi alma llora de amargura
siento el viento acariciar mi frente
calmando los tormentosos
pensamientos de mi mente
que atenazan mi cuerpo y mi cordura.

En la soledad, tiemblo de emoción
ante los sentimientos inalcanzables que,
bullendo cual tifón,
aumentan mi soledad a uno solo.

Bo, Pamplona, la historia de mi vida.

domingo, 28 de octubre de 2012

Tela de araña

Callad! Guardad silencio, sentaos y escuchad,
porque una historia os voy a contar.
Relatos del presente y del pasado
de lo que fue, es y será.

Debéis saber que esta historia nace del dolor: no el dolor de uno, ni el dolor de muchos; sino el dolor de Todo. Para poder describir este dolor, tenéis que saber quién soy.
Porque este dolor también me pertenece, dado que soy parte de él.
Mi nacimiento fue provocado por el primer ser vivo que pobló la tierra; tengo tantos años que eso perdió su significado, carece de importancia, porque soy el fin, la llave de la puerta definitiva, el umbral entre mundos.
Al contrario de lo que podáis pensar, también soy amada, anhelada y soñada. Muchos me niegan conocer, me temen, me odian. Mas sólo soy la otra cara de la moneda. Con mi toque, traigo la paz, cesa el dolor y llega el olvido.
Pero a través de mí, con mi abrazo se renueva la vida. Yo soy el principio de esta historia, y también seré su fin. Fui testigo. No. Soy la Testigo de todo lo que aconteció y lo que os voy a relatar.

Fue en mi noche, sí. Hace...

domingo, 11 de marzo de 2012

Puck

Si nosotros, vanas sombras, os hemos ofendido,
pensad sólo esto y todo está arreglado:
que os habéis quedado aquí dormidos
mientras han aparecido esas visiones.
Y esta débil y humilde ficción
no tendrá sino la inconsistencia de un sueño;
amables espectadores, no nos reprendáis;
si nos perdonais, nos enmendaremos.
Y, a fe de honrado Puck,
que si hemos tenido la fortuna
de escaparnos ahora del silbido de la serpiente,
procuraremos corregirnos de inmediato.
De lo contrario, llamad a Puck embustero.
Así, pues, buenas noches a todos.
Dadme vuestras manos, si es que somos amigos,
y Robin os lo restituirá con resarcimiento.

Anhelo

Ayer soñé
que entre mis dedos se escurrían mis sueños de arena
y mis ojos se tornaron rojos,
llenos de fuego.
Hoy soñé
que entre mis dedos se escurrían mis sueños de agua
y mis ojos se tornaron azules,
llenos de agua salada.
Mañana soñaré
que entre mis dedos se escurrirán mis ilusiones de aire,
y mis ojos se tornarán amarillos,
vacíos y secos.
Tal vez algún día sueñe
que mis dedos están llenos de tierra
y mis ojos volverán a ser verdes,
como la tierra que me vio nacer.

Alma, 19 de enero 2012

Sueños


Los sueños, sueños son.
Desde que nacemos
hasta que morirmos,
más soñamos
que vivimos.
Y perseguimos
fugaces sueños,
que alguna vez
fueron nuestros dueños.

jueves, 8 de marzo de 2012

Y si...



¿Y si durmieras?
¿y si en sueños, soñaras?
¿y si en el sueño fueras al cielo,
y allí cogieras una extraña y hermosa flor?
y si, al despertar...
tuvieras esa flor en la mano?

Samuel Taylor Coleridge (1772-1834)